Hace algunos años que no veía brotar esta fuerza de la juventud. O perdón, quizás debería decir, ese fuerza que genera la inocencia de nuestra pubertad.

Ayer y hoy recordé mis años de colegio y universidad, principalmente por la inquietud que revolvía no sólo mi mente, sino que además, mis ganas de un futuro mucho mejor para todos.

Pensé que cambiaría el mundo y terminé cambiando yo.

Muchachos, los felicito, lograron despertar mi alma, mi nostalgia y recuerdos, mis ideas de cambio.

Los apoyo, con sus ideas y con sus excesos, ya habrá tiempo para pensar como arreglamos el resto..

"Para ser el futuro, quiero ser el presente..."